Recuérdamelo

/ 23.3.10 /
—Vamos, coge mi mano

—No —dice desde el suelo.

—Déjame cogerte.

—Peso demasiado, mi carga me ha hecho caer.

—Soy fuerte.

—Lo sé.

—Puedo cogerte y levantarte.

—Sé que puedes hacerlo, pero quiero levantarme solo.

—Pero yo quiero ayudarte.

—Puedo hacerlo solo. He caído en otras ocasiones y he logrado levantarme. A veces olvido que puedo hacerlo, pero ese momento pasa fugazmente. A veces, incluso, creo que no voy a poder levantarme.

—No puedo verte ahí, en el suelo, sin hacer nada.

—Sólo estate ahí cuando me levante y sosten mi mano, no para impedir que vuelva a caer, sino para saber que estás junto a mí.

— ¿Y si tardas demasiado en levantarte? ¿Y si en ese tiempo, como tú has dicho, olvidas que puedes hacerlo?

—Solo recuérdame que una vez te dije que podía hacerlo solo.

[Escrito el 27 de mayo de 2008]

¿A quién le interesa este blog?

 
Copyright © 2010 La pluma de papel, All rights reserved
Design by DZignine. Powered by Blogger